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DE LA ORDEN MASÓNICA DE MISRAIM
Desde su creación hasta nuestros días, de su antigüedad, de sus luchas y de su progreso

Por

MARC BEDARRIDE

Oficial del Estado Mayor de la Armada Antigua,
Primer Gran Conservador de la Orden Masónica de Misraim para Francia,
Gran Dignatario de las Potencias Supremas de dicha Orden en diversos Reinos extranjeros,
Poderoso Gran Comendador de los Caballeros Defensores de la Masonería y poseedor de todos los Ritos


Traducida del idioma francés por el H.'. FIDUCIUS

ESTACIÓN 39

ESTACION 39

GLORIA AL TODO PODEROSO
SALUD SOBRE TODOS LOS PUNTOS DEL TRIANGULO
RESPETO A LA ORDEN

V.’. de Paris, el 7 día del 4 mes de 5833 o el 7 de junio de 1829

Muy Queridos Hermanos MISRAIMITAS,
Rumores sin fundamento han circulado al efecto de inducir al error a los HH.’. de nuestra orden venerada. Ellos han tenido por objeto suponer que su Potencia Suprema no existía más, y que los grados que tienen se han conseguido por otras formas, aún con nuestro consentimiento.

Estas falsas alegaciones son esparcidas por nuestros antagonistas, celosos del poco éxito de sus sordas amenazas, que tienen siempre, pero en vano, a hacer creer irregular a nuestra santa institución, mientras que ella es de toda antigüedad, y establecida en Francia desde 1803, bajo la protección de las leyes como los otros ritos masónicos. Nuestro representante ha refutado, el mes último, por medio de los diarios, el relato contenido en el primer volumen de la “Policía develada”, art. Misraim, así como las falsas mentiras imputadas a nuestro H.’. Joseph, cuya conducta es irreprochable.

Si el autor de ese libro hubiera estado bien instruido, él no se habría hecho eco de la malevolencia hacia las personas que han sido perseguidas sin haberlo merecido, y al respecto de las cuales un leal escritor hubiera debido decir la verdad.

Misraimitas, la Potencia Suprema permanece siempre fiel a su puesto. Algunos de sus miembros, en verdad, la han abandonado en una circunstancia penosa, que al contrario habría de redoblar su celo. Pero aunque constreñida a un pequeño número, su marcha no se detiene jamás, los principios fundamentales de la Orden no han sido jamás alterados, y nuestros sentimientos bien conocidos a este respecto no cambiarán jamás.

Nosotros no dudamos, Muy Queridos Hermanos, que de vuestro lado nada podrá hacer cambiar el celo, la adhesión que ustedes tienen para Misraim; ustedes permanecerán inaccesibles a toda sugestión.

Hijos de Menes, marchen siempre con la misma perseverancia hacia el punto perfecto del triángulo. Sean más y más reservados sobre la elección del pequeño número de vuestros elegidos. Sean unidos, benevolentes y tolerantes; nosotros llegaremos a la depuración de la Orden, y el Todo Poderoso bendecirá nuestros trabajos.

Es así que no figurarán en el Banquete de la Sabiduría mas que aquellos que lo han merecido. Desconfíen de aquellos que han sido expulsados, y que prevaleciéndose de sus antiguas patentes se anuncian en nuestros valles como delegados, o revestidos de otras misiones. Sepan muy bien Muy Queridos Hermanos, que todo poder que ha sido emitido por la Potencia Suprema antes de 1822 (era vulgar) que no hayan sido revestidos de un nuevo visado de nuestra parte, o de aquel de nuestro representante, y llevando la impronta de nuestro sello, de conformidad a los estatutos generales, debe ser considerado como no vigente. Toda acta de este género, donde ustedes observen la ausencia de estas formalidades, será en todos los tiempos desconocidos por nosotros, y de aquel de donde pudiera haber sido emanado.

Recibid el beso de la paz, prenda de alianza eterna que nos une por siempre.

El Superior Gran Conservador de la Orden,
Marc Bedarride.

Esta circular aseguró a los Misraimitas de nuestros Valles que habían sido alarmados sobre la suerte de nuestra Orden venerada; ellos redoblaron el celo para conservar en toda su pureza el depósito sagrado que les había sido confiado. Y muchos de nuestros talleres que se habían puesto en sueño, retomaron fuerza y vigor.

Es en esta misma época que la Potencia Suprema de la orden que desde 5826 (1822), estaba restringida a un pequeño número, aumenta sus filas, retoma sus relaciones fraternales que habían cesado momentáneamente con diversos de sus representantes, y he aquí la circular que ella dirige a este efecto.

A LA GLORIA DEL TODO PODEROSO
SALUD SOBRE TODOS LOS PUNTOS DEL TRIANGULO
RESPETO A LA ORDEN

El Soberano Gran Comendador General del 90 y último grado para Francia, Potencia Suprema de la Orden Masónica de Misraim y de sus cuatro series, reunido en asamblea general bajo un punto fijo de la estrella polar respondiendo al 48º 50’ 14’’ de Lat. Sept.’. en el Valle de Paris, el 5 día del primer mes de 5834, o el 5 de marzo de 1830

A los Miembros que componen los Soberanos Consejos y Logias de su correspondencia.

Muy Queridos Ilustres Esclarecidos y Potentes Hermanos,
Desde 5827 (1823) la Potencia Suprema, restringida a un pequeño número de Fieles, ha juzgado conveniente suspender su correspondencia activa con sus Logias y Consejos establecidos en los diversos Valles de Francia. Sin embargo ella ha conservado siempre las relaciones más fraternales con aquellos que, en todas las circunstancias, han reclamado su consejo.

Hoy que sus columnas han aumentado, ella a emitido, en su Asamblea general del 3 día del primer mes de 5834, que se pedirá a cada uno de sus representantes una lista de los Miembros que componen las diversas clases de la orden bajo su dependencia, acompañada del importe anual que está fijado como en el pasado, en 1 franco 50 coronas por cada uno de los Hermanos para lo que concierne al año corriente; en cuanto al pasado, ella deja a cada uno de sus hijos la facultad de hacer el ofrecimiento voluntario que él crea conveniente. La adhesión que cada uno de ellos ha dedicado a nuestra santa institución nos es una segura garantía que ellos redoblarán su celo por su prosperidad.

Misraimitas, alimentemos de común acuerdo el fuego sagrado, que arde sobre el altar que nosotros consagramos a las ciencias y a las virtudes; marchemos siempre con más seguridad sobre la línea recta de la verdad que conduce al punto perfecto del triángulo, y esperemos que el Todo Poderoso, desde lo alto de su trono, bendiga nuestros trabajos, que no tienen otro objeto que la gloria de su nombre, la prosperidad de la orden y el bien de la humanidad.

Reciban, Muy Queridos Esclarecidos y Potentes Hermanos el beso de la paz, sello de la alianza eterna que nos une.

El Superior Gran Conservador de la Orden.
Firman, Marc Bedarride
El Gran Canciller de la Orden, RATHERY
El Gran Orador, GIBERT
El Gran Tesorero, REDAREZ
El Gran Limosnero, LISBONNE
El Gran Guardián de los Sellos y de los Timbres, representante del Supremo Gran Conservador de la orden, Marc BEDARRIDE

A penas cinco me4ses habían transcurrido que los eventos de los tres memorables días de julio vinieron a dar un nuevo futuro a nuestra bella y querida patria; y aunque los Hijos de Misraim fuesen bien persuadidos que el gobierno paternal que nos regía, dejaría gozar a la masonería de la benevolente protección que ella acuerda a todos los cutos, el Primer Gran Conservador se ocupó de hacer conocer a la autoridad, que nuestra orden venerada continuaba sus trabajos en su local ordinario, calle Sait Merry, nro 41, y de conformidad con nuestros estatutos generales y a nuestros dogmas.

En esta misma época, el Poderoso H.’. Joseph Bedarride, de feliz memoria, uno de los Grandes comendadores de la orden, y Poderoso Gran Comendador de los Caballeros Defensores de la masonería, antiguo capitán de tren de artillería retomó su servicio, él fue enviado al Valle de Ajaccio (en Córcega), en las cañoneras estacionadas; de allí, él fue en guarnición a aquella de Toulon, luego a aquella de la Rochelle, donde, después de una larga enfermedad ocasionada por las fatigas de la guerra, sucumbió el 23 del 11 mes 5844 (23 enero 1840). Este oficial del antiguo ejército cuya sabiduría, coraje y altos conocimientos tanto en el arte militar como en aquel de la masonería le habían merecido la estima de sus superiores, y compañeros de armas, así como de los Hijos de la luz, fue lamentado profundamente, su pérdida siendo irreparable en nuestra orden venerada.

De 5835 a 5847 o de 1831 a 1843 fueron llamados a la Potencia Suprema de la orden, los Ill.’. y Escl.’. HH.’. Colin, Crosério, Maiseaux, Desforge-Devassan, Poulet, Aubert, Girard, Pernet (Hippolyte), H. Roux, Jules Belon, Bertrand, Demarchelly, Augier, Gyllot, Motateur, Marchand, Bernier, Tirant, Jacquet, Robustel, Mougin, Beneut, Bodard, Trinité, Lapp y Chevallier, todos antiguos Misraimitas dedicados a nuestra institución. Nosotros vamos a trazar el resumen de la historia de algunos de estos Escl.’. HH.’.

El 29 del 6 mes 5805 (el 29 de agosto 1801) el H.’. Colin , nació en el V.’. de Londres (Inglaterra), de padres franceses, él recibió una educación cuidadosa, y de todos estos estudios aquella a la cual más se aplicó, fue la horticultura; él se hizo hábil en este arte.

En 5818 o 18145, a su llegada al V.’. de Paris, el Ill.’. H.’. Colin fue empleado en los jardines reales de la capital bajo las órdenes de su digno padre. Algún tiempo después este Ill.’. H.’. amigo de todo aquello que lleva al mejoramiento del género humano, solicitó y obtuvo la iniciación en nuestra orden venerada, y fue el Primer Gran Conservador quien le acordó la luz el primero del tercer mes de 5822 o el primero de mayo de 1818; él ascendió sucesivamente del primero al Grado 89, y fue clasificado en el número de los miembros de la Potencia Suprema de la orden y decorado con la Gran estrella de Misraim, en recompensa de su celo y de su dedicación a nuestra antigua y sublime institución.

En 5834 (o 1830), el Escl.’. H.’. Colin se unió a la Ill.’. Hna.’. Suzanne, De este feliz himeneo, nacieron los lobatones Thorel, Charles, Estimo, Jean, Honoré, Colin y los lobatones Charlotte, Antoinette, Cécile, quienes, instruidos por sus dignos Padres, serán un día sostenes de nuestra orden venerada con la ayuda del Todo Poderoso. Es en esta época que el Escl.’. H.’. Colin fue nombrado director de los jardines reales de la capital, empleo que él ejerce luego con celo. Él es buen hijo, buen esposo, buen padre, buen ciudadano y excelente masón, cualidades que la han merecido la estima y la adhesión de los hijos de la luz que lo cuentan en el número de las fuertes columnas de su templo.

Quiera el Todo Poderoso conservar los días de este Ill.’. y Escl.’. H.’. durante una larga serie de años por la prosperidad de la orden.
All.’. All.’. All.’.!

El año del mundo 5761 (1757), el Escl.’. H.’. Jean Baptiste Aubert, nació en el V.’. de Pertuis (Vaucluse), de una familia confortable, que le da una excelente educación. En 5793 (1789), él recibió la luz en el V.’. de Salon, en la respetable Logia……. Del rito moderno. El fue luego iniciado en los ritos Escocés, de la Piedra Bruta, Rectificado, Persa, Filosófico, y obtuvo el grado 66 de nuestra orden: su celo, sus trabajos y su perseverancia le merecieron nuevos favores; fue el Primer Gran Conservador que lo llama a ser parte de los miembros de la Potencia Suprema en su grado 87, y le otorga la estrella de Caballero Defensor de la Masonería. Este digno H.’. vino a ser una fuerte columna de la orden, y cumplió con sabiduría las funciones eminentes de las que fue encargado. En 5844 (1840), él sale de este bajo mundo, llevando los lamentos de todos aquellos que lo han conocido, y particularmente de los Hijos de Misraim que lo estimaban profundamente.

El año del mundo 5790 (1786) el Escl.’. H.’. Girard nació en el V.’. dechoisy-le-Roi (departamento del Seine). A penas supo él leer y escribir, que su padre lo envió al V.’. de París, a la casa de M. Bigaut, maestro pintor. Devenido hábil en este arte, él se unió a la Ill.’. Hna.’. Rosalie Douchet: Girard, habiendo concebido una alta idea de la masonería, solicitó y obtuvo la iniciación. Esto fue el 21 del primer mes de 5812 (21 marzo de 1808) que él recibió la luz en la Respetable Logia “La Reunión de las Naciones”, del Rito moderno, y por su celo y su devoción él gravitó sucesivamente los siete grados del rito Adonhiramita y los 33 del Rito Escocés, antiguo y aceptado; siempre ávido de instruirse y de adquirir los altos conocimientos de la masonería primitiva, él vino a  golpear la puerta del templo de Misraim, el 7 del segundo mes de 5821 (7 de abril de 1817), y en su calidad de antiguo y esclarecido masón, él fue clasificado en el grado 66. Lleno de celo y perseverancia, él se mostró en todas las circunstancias, digno de los favores de la Orden; es el 10 día del 12 mes del mismo año que fue elevado al Grado 77; miembro de diversas Logias y Consejos, él ha cumplido constantemente las misiones que se le han encargado, con talento y dignidad. Para hacer conocer su adhesión a nuestra institución, es suficiente decir que durante una tenida de la logia de Vesta del rito moderno, donde muchos de sus amigos eran parte, él pidió afiliación que le fue concedida, a condición de renunciar a la orden masónica de Misraim, que él no frecuentara más sus talleres y que de ahí en más él no tuviera más relaciones con sus miembros; indignado de una proposición semejante, él respondió con desprecio este innoble favor y se retiró con el corazón herido de ver que masones exigían que perjurara para convertirse en miembro de una Logia del régimen del Gran Oriente. Asunto de familia habían obligado al escl.’. G.’. Girard a ausentarse de la capital, y él no apareció en nuestros trabajos masónicos sino once años después; entonces, por su celo, él fue sucesivamente elevado hasta el Grado 89 y decorado con la gran estrella de Misraim. Él ha presidido durante tres años el consejo de maestros de los ángulos, Caballero del Grado 8, y él es hoy su representante ante la Potencia Suprema de la orden.

El año del mundo 5798 (1794) el Escl.’. H.’. Jean Bertrand nació en el V.’. de Baigneux-les-Juifs (departamento de la Costa de Oro). A la edad de 18 años, él fue llamado al servicio y destinado a hacer parte del tren de artillería, en la guarnición de Commercy. Este cuerpo recibió la orden de dirigirse al ejército de Cataluña, comandado por el bravo Mariscal Soult, Duque de Dalmatie, que se encontraba bajo los muros de Toulouse. Cuando la paz fue firmada con las potencias extranjeras, el tren de artillería del que el H.’. Bertrand hacía parte regresó a Commercy. Este Escl.’. H.’. tenía un tío oficial en el Segundo regimiento de infantería de línea en la guarnición del V.’. de París; él obtuvo reunirse con él. Él hizo la campaña de Bélgica, en 5819 (1815), se encontró en las batallas de Fleurus y de Mont Saint Jean; él recibió, en esta última, una bala en medio de la espalda que felizmente no le hizo más que una fuerte contusión; en la noche del 18 del cuarto mes del mismo año (18 junio 1815), el ejército se batió en retirada y no se reunió sino bajo los muros de París; el regimiento del que formaba parte el Escl.’. H.’. Bertrand, fue destinado a defender el pasaje de la Seine; al despuntar el día las hostilidades comenzaron,  su coronel le encargó los despachos para el cuartel general de la división establecida cerca de Saint Cloud, y él cumplió este mensaje bajo el fuego enemigo; al retornar a su cuerpo, él tuvo el comando de un puesto de dieciocho hombres, ubicados a la cabeza del puente de Sevres para proteger una batería; el enemigo tenía una en lo alto de la montaña que puso pronto a todas las cañoneras de esta batería fuera de combate; Bertrand no escuchando mas que su coraje, los reemplazo con los restos de su destacamento y no abandonó sus piezas sino cuando ellas estuvieron todas desmontadas. Él recibió en esta jornada un tiro de obús que le llevó una parte de la pantorrilla derecha; a pesar de esta herida, él no se salió de su puesto sino al día siguiente. Esta bella acción le valió la decoración de la Legión de Honor.

En 5820 (1816), él fue anexado a la legión de la Costa de Oro, y en 5827 (1823) él deja el ejército activo para dedicarse al servicio administrativo como empleado en la intendencia militar, donde él está todavía. En 5836 (1832), él recibió la iniciación en la R.’. Logia Madre Arc en Ciel, y por su celo y perseverancia él llegó sucesivamente hasta el 87 grado de la orden y fue decorado con la gran estrella de Misraim. Este Escl.’. H.’. ha dado constantemente pruebas de su adhesión a la orden, y cumplido todas las funciones que le han sido confiadas con talento y dignidad. Él preside el Consejo del Octavo Grado y es un estricto observador de nuestros estatutos y de nuestros dogmas. Quiera el Todo Poderoso permitirle presidir largo tiempo por su prosperidad!

El día 15 del segundo mes del año del mundo 5794, o el 15 de febrero de 1790, el H.’. Bernier nació en el V.’. de Meaux (Seine-et-Marne), de padres honorables y gozando de la estima y de la consideración de los habitantes de este país.

Desde su infancia, todo anunciaba en este H.’. las más bellas disposiciones, y su amor por el estudio hacía concebir de él grandes esperanzas para el futuro. Dotado todo a la vez de una memoria feliz y brillante, de una fe viva y de una piedad verdadera, sus padres no rehusaron nada para favorecer la orientación que él tenía por el estado eclesiástico. A este efecto, ellos lo colocaron entre los doctrinarios para hacer sus estudios; ellos fueron graves y sólidos como lo exigía la profesión que ellos deseaban tanto verle abrazar. Él había terminado con algunos éxitos sus humanidades, seguido sus cursos de matemáticas y de física y comenzado su filosofía, cuando sucedieron en esta época los eventos de 1814, que cambiaron sus proyectos. El vino a la capital y abrazó la carrera judicial, que el sigue hasta hoy con un celo que le merece la confianza de todos aquellos que lo conocen.

Desde hacía largo tiempo el Ill.’. H.’. Bernier deseaba recibir la luz; pero la hora en la que él debía entrar en la gran familia no había sonado todavía para él. Un día que la hora del tiempo marcaba mediodía a pleno, el Poderoso Hermano Marc Bedarride, Primer Gran Comendador de la orden, y Poderoso Gran Comendador de los Caballeros Defensores de la Masonería, fue a hacer una visita al Ill.’. H.’. Cabanel, que estaba ausente. Cual no fue su sorpresa al observar a un hombre respetable ocupado en hojear unos archivos, y cuya figura toda patriarcal le anunciaba que este debía ser un iniciado, o por lo menos un sujeto para serlo!

Tras el saludo usual, una conversación se entabló entre ellos, durante la cual el Gran Comendador hizo diversos signos misteriosos que permanecieron sin resultado. Esta conversación giró luego sobre la masonería; el H.’. Bernier manifestó al Gran Comendador el deseo que él tenía desde hacía largo tiempo de ser iniciado, lo que tuvo lugar el 7 día del segundo mes de 5840, o el 7 de abril de 1836, en el templo de Misraim, el día de la tenida de la R.’.Logia Madre Arc en Ciel. Este iniciado, muy elocuente y versado en las ciencias, no tardó en subir progresivamente los grados de la escala misteriosa del primero al 87 grado. Llamado a la potencia suprema de la orden y decorado con la gran estrella de Misraim, el celo que lo animaba y los conocimientos que él adquirió en poco tiempo en la ciencia de nuestro arte justificaron las previsiones del Primer Gran Comendador, quien le había pronosticado una marcha rápida y gloriosa, para figurar un día dignamente ante el tabernáculo de la verdad, que conduce al iniciado al punto perfecto del triángulo.

Este Ill.’. H.’. ha cumplido, desde su ingreso a la orden, todas las funciones que le han sido confiadas, con sabiduría y dignidad.

El año del mundo 5807 (1803), el Escl.’. H.’. Joseph Mougin nació en el V.’. de Godoncourt (Vosges); él recibió una buena educación. Sus padres le destinaron a la profesión de profesor; pero el Eterno le había decidido otra cosa. Lleno de gusto por las artes, él vino al V.’. de París, donde uno de sus parientes lo requería; él se dedicó al arte de la pintura, por la cual tenía mucha inclinación,  e hizo progreso. En 5833 (1829), él se unió a la Ill.’. Hna.’. Alexandrine-Laure Durel, y se hizo padre del Lobatón Joseph Mougin, quien, todos nosotros lo esperamos, imitará a su digno padre. El 22 del noveno mes de 5840 (22 noviembre 1836), él recibió la iniciación en la Respetable Logia de la Zarza Ardiente. Lleno de celo y perseverancia, él no tardó en subir los escalones de la escalera misteriosa, llegando hasta el 87 grado de la orden y fue decorado con la estrella de los caballeros defensores de la masonería.

Este digno hijo de la viuda a cumplido exitosamente y con celo las funciones que le han sido confiadas; luego de haber presidido esta Logia durante el período de tres años, el es hoy el representante ante la potencia suprema de la orden.