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DE LA ORDEN MASÓNICA DE MISRAIM Desde su creación hasta nuestros días, de su antigüedad, de sus luchas y de su progresoOficial del Estado Mayor de la Armada Antigua, Por
MARC BEDARRIDE
Primer Gran Conservador de la Orden Masónica de Misraim para Francia,
Gran Dignatario de las Potencias Supremas de dicha Orden en diversos Reinos extranjeros,
Poderoso Gran Comendador de los Caballeros Defensores de la Masonería y poseedor de todos los Ritos
Traducida del idioma francés por el H.'. FIDUCIUS
ESTACION 09
NOVENA ESTACIÓN
El año del mundo 3330, el P.. Joel Raphaim, del V.. de Bétulie, G..C.. para aquel de Bizancio, tuvo un hijo que él llamó Mosé Raphaim; él fue iniciado a los 17 años, y a los 21 él poseía ya el 33 Grado de la orden; él dio las más grandes esperanzas para el futuro. Su padre había notado que su disposición por la astronomía lo haría célebre un día, y tomó la decisión de hacerlo viajar hasta la Caldea, donde nuestros PP.. habían adquirido un tan gran renombre.
En 3351, Mosé-Raphaim, se embarca sobre un navío Fenicio que hacía vuelo para este país, y llega felizmente al puerto de Tiro, lugar de su destino. A pesar de la breve estadía que Mosé hizo en este V.., él se ocupa de fraternizar con los Iniciados. De allí el fue a Jerusalén: luego de haber admirado el templo dedicado al Eterno y conversar con los decanos de la orden, él se dirige al gran V.. de Babilonia, lugar donde él debía estacionarse. Nuestros PP.. le hicieron sufrir un examen para asegurarse de su capacidad y de sus disposiciones, y habiéndole encontrado apto para recorrer la carrera de la astronomía, lo clasificaron entre los alumnos destinados a esta ciencia.
Mosé hizo rápidos progresos bajo la dirección de tantos hábiles maestros, y tres años de estudio le sirvieron para perfeccionarse.
Desde su llegada a Babilonia, él asistió a cada una de las solemnidades de la revelación y del reposo de la naturaleza; él recibió los aumentos del salario justamente merecidos; entonces, él pronto llegó al rango de los miembros cabalísticos 86 grado de la orden, y registrado como tal.
En 3354, Mosé-Raphaim pidió permiso de sus maestros y lleva sus pasos a la gran Nínive; visita nuestras clases respectivas y tuvo frecuentes conferencias con el G.. C.. quien, asombrado y maravillado de los profundos conocimientos y de sus altas luces, lo crea y lo proclama 87 grado, y lo decora con la gran estrella de Misraim.
Luego de haber recorrido la Media, la Armenia Mayor, él visita el dominio de los elegidos de la verdad, trabajando sobre la plataforma del Hor-Harara, meditando profundamente sobre el lugar donde el Arca santa estaba depositada, el año del mundo 1656. Él dirige fervientes oraciones al Todo Poderoso y descendió a la fértil planicie donde el P.. Noé y los suyos acamparon algún tiempo. Es sobre esta tierra de felicidad y de bondad que Mosé Raphaim hizo serias reflexiones sobre las maravillas de la naturaleza y que él recibió el 90 y último grado. Inmediatamente después él se dirige al V.,. de Trebizonda, donde él se queda algún tiempo, luego de las peticiones de los Iniciados de estos lugares, y luego se embarca a la mar del Ponto-Euxino, o mar Negro, a bordo de un navío que hacía vela hacia su patria.
Este navío, que gracias a un tiempo favorable, había arribado sin obstáculos a las alturas de la Paflagonia, fue asaltado por un pirata, y luego de una larga resistencia el equipaje fue perdido, reducido a la esclavitud y conducido sobre la rivera, llevado de ciudad en ciudad. Mosé fue vendido a un mercader de estos lugares, que lo condujo de villa en villa sin encontrar a quien venderlo, a causa de su pequeña talla, de su mala salud ocasionada por el curso de sus largos estudios. Fue el séptimo día de su cautividad, la cual el Todo Poderoso había marcado su fin, que Mosé, llegado al V.. de Sinope, fue puesto en venta sobre un lugar como un vil animal. Aunque hundido en el más profundo dolor, él conservaba siempre la esperanza de hacerse reconocer por el signo misterioso que no cesaba de hacer. El mercader desesperado, se disponía a hacer entrar a su esclavo en una hospedería, para hacerle comer algún alimento, cuando por el efecto de la Providencia, un hombre respetable, de una edad muy avanzada, llevando una barba blanca que descendía sobre su pecho, da un paso lento y mira atentamente al esclavo. Mosé ni bien lo observa, le hace el signo de destreza: entonces el anciano le tiende la mano, y dice al mercader: desde este instante, este esclavo me pertenece; luego de haberlo satisfecho, él conduce a Mosé a su morada, le hace comer algunos alimentos y lo invita a descansar.
Fue al día siguiente que Mosé cuenta su historia a su liberador, quien, tocado por el dolor de quien había liberado, le asegura que él le procurará los medios de dirigirse a su hogar. Emocionado hasta las lágrimas, Mosé le suplica le haga conocer a quien le debe tantos favores, para recordarlo eternamente en su memoria. Entonces el Anciano se explica así:
Mi H.. yo nací en esta habitación, en el año del mundo 3373. Yo me llamo Kitim: mis ancestros descendían de la raza del célebre Kitim, hijo de Javan, nieto de Japhet, y en parte nieto de Noé, que vino a poblar este país, tras la división del mundo. Mi padre era propietario de muchos navíos que recorrían todos los mares: él fue iniciado en nuestra bella institución en el V.. de Canope; viajó al Egipto, las Indias, la China, Italia y diversas otras regiones; y como él estaba imbuido de la ciencia masónica, su celo le valió aumentos de salario en cada una de las regiones que el visitaba. Fue en el famoso templo de Salcete donde él obtuvo en su último viaje la alta dignidad de G.. C.. y el poder supremo de actuar en nombre de la orden, en todo y por todo.
En 3270, al retronar al V.. de Salcete, mi padre hizo el más bello uso de sus poderes, iniciando un número suficiente de sus contemporáneos, y elevando un templo Misraimita en este V..
Este templo, al que debes ir a visitar mi Ill.. H.., verás y admirarás las diversas patentes y las numerosas cartas cubiertas de monumentos antiguos, científicos y llenas de inscripciones jeroglíficas sobre las cuales ningún HH.. de esta región y muchos HH.. viajeros no han podido dar hasta este día sino explicaciones incompletas.
Iniciado en el año del mundo 3390, en calidad de Lobetón, yo llegué gradualmente a fuerza de trabajo y de perseverancia, al 66 grado. Mi vocación no era la de viajar; yo estudié medicina; me recibí doctor a los 25 años y desde esta época yo ejercí esta profesión. Yo puedo sin vanidad enorgullecerme de poseer la estima de los habitantes de este país, y particularmente de nuestros HH.. que me miran como a su padre y su superior. A pesar de la buena voluntad que yo tenía de escalar el resto de los escalones de la escala misteriosa de nuestra orden, me vi forzado a detenerme en la cima de la segunda serie, con motivo de la muerte súbita de mi padre, y después Ill., H.. yo no pude encontrar la ocasión de satisfacer mis objetivos; pero aunque poco versado en la ciencia de nuestro arte, yo no puedo menos que contribuir a la prosperidad y al esplendor de nuestra bella institución, y aprovechar todas las ocasiones para volar en socorro de mis HH..; yo doy gracias al Todo Poderoso de haberme procurado la dulce satisfacción de liberarte de las manos de los profanos y de darme los medios para devolverte a vuestra familia.
En su júbilo, el P.. Kitim había convocado desde la aurora a los hijos de Misraim para reunirse a la hora del mediodía. A este efecto, acompañado por Mosé-Raphaim, él se dirigió al templo de la sabiduría, le hizo recorrer el local, y llegado al cuarto de los archivos, Mosé fue llenado de asombro y de satisfacción al ver tantos preciosos documentos que hacían su ornamento.
Luego de haberlos examinado, él explica a Kitim que el contenido de estas cartas representaban los monumentos de nuestra institución; que los jeroglíficos desarrollaron la parte científica de la instrucción de la orden, y los nombres de los G.. M.. y G.. C.. que se habían inmortalizado en diversos lugares y diversos siglos, y la marcha progresiva que ella había seguido para llegar a nuestros días.
En cuanto a esta cara, le dijo él, que vuestro padre a colocado por encima de las otras, ella es toda cabalística; las doce esferas que tú ves, sobre montadas por un triángulo luminoso, simbolizan la gran, la sublime y maravillosa obra del Eterno, quien, luego de haber creado todo, asigna a cada cosa su virtud. Él estableció su santa morada en la cima de las regiones etéreas donde ningún mortal ha podido, ni puede ni podrá jamás levantar el velo que la cubre. Los jeroglíficos que rodean estas esferas hacen conocer a los elegidos su altura, su grandeza, la distancia que las separa unas de otras, los nombres de los jefes de la milicia celeste que los habitan, y la influencia que cada uno de estos jefes ejercen sobre las cosas de este bajo mundo por la voluntad del Creador. Esta escala misteriosa en doble montante, compuesta de noventa escalones, divididos por descansos, cuyos pies tocan la tierra y la cabeza se pierde en los cielos, sirve para descender y para subir a los agentes intermediarios entre el cielo y la tierra, encargados de la ejecución de la suprema voluntad del motor de todas las cosas: ella debe estar graduada progresivamente por aquellos que se hacen dignos de llegar al punto perfecto del triángulo, y no es sino por el estudio y la perseverancia que se puede llegar con la asistencia del gran Jehovah. Este árbol majestuoso que se eleva justo hasta la bóveda azulada, cuyos brazos se extienden sobre toda la superficie, cuya sombra benefactora garantiza y protege a todo aquel que nace, vive y se eleva alrededor de él, representa nuestra Institución.
El tronco de este árbol sagrado encierra el bálsamo saludable que nutre la parte del género humano designada bajo el nombre de Iniciados, encargados de esclarecer a los hombres de las tinieblas, de hacerlos mejores y de conducirlos paso a paso en el sendero de la verdad, de la virtud y de la sabiduría, a fin de que ellos puedan cooperar en el establecimiento de la Gran Obra.Aquí me detengo, venerable H.., mis obligaciones me imponen el deber de retirarme. Yo espero que antes que nos separemos y de irte de este V.. que estará eternamente presente en mis recuerdos, pueda yo explicarte por adelantado e instruir a aquellos de tus adeptos que sean dignos de asistir al banquete de la sabiduría.
Nagueres, Ill.. H.., yo poseo también una parte de estos científicos documentos, pero en el momento en que el navío en que yo viajaba fue asaltado por piratas, como inspirado por el Todo Poderoso, guiado sin duda por el gran Misraim, yo me ocupé de hacerlos pasar por las llamas, y en un instante mi trabajo de tres años fue consumido , esto es lo que yo prefería antes de verlo caer en las manos profanas: no me queda más que esta gran estrella que, desde el día en que la recibí, permanece constantemente suspendida sobre mi pecho, y ocultada bajo mi vestimenta de Iniciado. Esta estrella sagrada, que lleva la impronta del gran Misraim, me recuerda sin cesar los deberes que yo debo cumplir.
En este instante se anuncia al P.. Kitim que los trabajos de su taller estaban en actividad y que una diputación lo esperaba en la plaza del templo.
Nosotros nos callamos sobre aquello que estos Iniciados realizaron en el santuario de la sabiduría, solamente haremos saber que el P.. Kitim fue elevado al 77 grado.
La estadía de Mose en el V.. de Sinope y otros de la Paflagonia se prolongó durante tres meses, luego de lo cual él se dirigió al seno de su familia donde él fue puesto a la cabeza de nuestra institución.
El año del mundo 3378, el P.. Carmi, de la familia del Ill.. iniciado Carmi llamado Gathoniel, del V.. de Bethilie, fue G.. C.. en aquel de Nínive; él se distinguió por su sabiduría, sus altas luces, adquirió un gran renombre, y nuestra orden prosperó bajo su dirección. Lamentablemente Nabopolassar vino, a la cabeza de un numeroso ejército, acampó sobre los muros de Nínive, sometió esta ciudad y llevó la desolación a este país. Nuestros HH.. permanecieron calmos en medio de tantos furores, y agrupados alrededor de la santa bandera de Misraim, alimentaron constantemente el fuego sagrado. Es en estas circunstancias doloras que el P.. Carmi da pruebas de firmeza y de coraje y se inmortaliza por su saber.
Tales, el sabio Tales, hijo del P.. Examius, fenicio, nació en Mileto, el año del mundo 3364. Desde su más tierna infancia se percibió en él las felices disposiciones que caracterizan a un sabio; en la escuela, en el lugar donde se dedicaba a los juegos inocentes como lo hacían la mayor parte de los jóvenes alumnos, se lo venía a veces, lo mismo durante el descanso, con un libro bajo los ojos; el día le parecía demasiado corto para el estudio; él pasaba a menudo una parte de la noche en meditaciones sobre el trabajo del día, por eso sus maestros no tuvieron más opción que elevarlo. Fuera del estudio, él contemplaba los astros, admiraba el firmamento, y veneraba al autor de esta gran obra! Como Lobatón, Tales entra en la gran familia de Misraim, en 3381. La carrera de este gran hombre es toda gloriosa; luego de haber viajado en Egipto y en otras regiones, Tales fue el primer filósofo griego, y uno de los más sabios G.. C.. que, por su celo y sus profundos conocimientos, se inmortaliza: de retorno en su patria, él funda la secta jónica que, durante largo tiempo, sirvió de velo a nuestra institución y aumentó sus rangos de estos filósofos que marcharon sobre los pasos de su célebre maestro. Él termina su carrera en 3456, llevando los saludos de todas las personas de bien y particularmente de todos los hijos de la luz.
El año del mundo 3382, Solon, hijo del P.. Execesrtide, de Atenas, fue iniciado en nuestra Orden como Lobetón; él se hizo tan elocuente como profundo en las ciencias, sabio filósofo, famosos diplomático, excelente poeta, cualidades brillantes que le hicieron distinguir entre sus iguales; él fue llamado al primer rango, dando sabias leyes a los Atenienses y mejorando su administración; Solon, no pudiendo soportar la conducta de estos hombres de tinieblas que desviaron los principios que él les había hecho adoptar.....
desviaron los principios que él les había hecho adoptar, tomó la decisión de irse de su patria y dirigirse a Egipto donde él fue recibido de la manera más aduladora por nuestros PP.. que le hicieron sufrir un examen riguroso, y luego de haberle reconocido las cualidades de un sabio, lo proclamaron G.. C.. delegado, y lo decoraron con la gran estrella de Misraim. Solón se dirigió a los VV.. de Lidia, contribuye mucho al esplendor de nuestra orden, y termina su carrera en 3445. Él fue lamentado por todos los hijos de la luz.El año del mundo 3410, el digno P.. Hermodamas fue G.. C.. de la orden en el V.. de Samos; él tuvo un gran número de discípulos que a su turno se convirtieron en masones muy eruditos; él trabajó constantemente a la gloria del Todo Poderoso y por el bien de sus semejantes. Nosotros tendríamos demasiado que decir si quisiéramos enumerar todo lo que hizo el sabio Hermodamas por la prosperidad de nuestra institución.
El año del mundo 3415, Mnemarchus, joyero y lapidario del V.. de Samos, se dirigió con su joven esposa a la Fenicia donde el comercio lo llamaba.
Llegado al gran V.. de Tiro, sobre la proposición y la recomendación de los HH.,. de este V.., a los cuales él estaba ligado por negocios, Mnemarchus obtuvo la iniciación e hizo progresos rápidos en la ciencia de nuestra arte; él pasó enseguida al V.. de Sidón donde permaneció algún tiempo. Allí él fue padre de un joven Lobetón a quien dio el nombre de Pitágoras, célebre en la historia, y de quien hablaremos a su tiempo. Mnemarchus, de regreso a Samos, hizo también adoptar su joven Lobetón por la orden y lo confió a los cuidados del P.. Hermodamas, G..C.., quien lo educa en los principios de Misraim; el joven Pitágoras se aprovechó poderosamente de sus sabias y científicas lecciones.
Jeremías, hijo del P.. Helcia , del V.. de Anathot fue igualmente, luego de su nacimiento, destinado y consagrado por el Muy Alto para convertirse en uno de los más fieles servidores y Gran vidente. Así él no se tarda en devenir profundo en todas las ciencias. Este hombre de Dios, conocido del mundo entero, cuyo genio y las profecías lo han inmortalizado y elevado justo hasta el pie del trono del Eterno, fue promovido a la dignidad de G..C.. en 3415, en el V.. de Jerusalén. Él hizo todo por la conservación y el esplendor de este santo V..
Luego del fin del sabio Salomón, de feliz memoria, el pueblo de Dios se había dividido y había formado dos reinos, aquel de Judea y aquel de Israel, de los cuales ya hemos hablado.
Estos dos pueblos, así divididos, no tenían entre sí buena inteligencia; entonces sus enemigos, aprovechando de sus discordias, hicieron todo lo posible para sujetarlos y hacerlos tributarios, porque su valor y sus altas luces los hacían cada día más temibles. El reino de Judea tuvo lamentablemente la misma suerte que aquel de Israel, del cual nosotros ya hemos hecho un relato.
El Hazid y Vidente Jeremías, que estaba a la cabeza de nuestros Ill.. HH.. del reino de Judea. Cuya sede estaba en Jerusalén, hizo todos los esfuerzos por juntar al pueblo que se apartaba más y más de la santa Ley, y se atraía así la cólera del Eterno. Los discípulos de Misraim que, hasta entonces, a pesar de sus tribulaciones, no habían cesado de alimentar le fuego sagrado, se vieron obligados a suspender todas sus operaciones masónicas para no pensar más que en su salud.
Fue entonces el año 3416, bajo el reino de Sedecias, quien había cesado de entregar el tributo acostumbrado a Nabucodonosor, que Juda y Benjamin estaban en la desolación, y que la profecía del piadoso Jeremías se cumplió a su vista. Un ejército numeroso de Caldeos vino de Babilonia para invadir Jerusalén y ponerle sitio, pero este fue desviado por un ejército Egipcio comandado por el G.. C.. Amasis, quien vino en socorro de Jerusalén. El sitio fue levantado. El sitio fue levantado, pero un momento fue suficiente para que Nabucodonosor obtuviera la victoria y obligó a los Egipcios a retornar a su país. Durante este intervalo, el Vidente Jeremías, que conocía por adelantado la suerte reservada a los habitantes de Jerusalén, se apoderó del precioso Delta y del fuego sagrado y fue a ocultarlos cuidadosamente en el V.. de Moden, para impedir que ellos cayesen en las manos de los infieles, y por esta sabia precaución conservarlos para la posteridad.
Nabucodonosor vino de nuevo a bloquear Jerusalén y ponerle sitio; él la tomó por asalto, la redujo a cenizas así como al magnífico y augusto templo de Dios, y lleva una gran parte de sus habitantes cautivos a Babilonia. Pyrrus e Hispanius, que habían venido en socorro de los Caldeos con su flota, hicieron subir a sus navíos a todos aquellos que estaban reunidos en el Templo, entre los cuales se encontraban PP.. de la raza de David; ellos fueron conducidos a la Andalucía, y se establecieron en Toledo, y desde allí se esparcieron en otras regiones.
Aunque nuestros PP.. cautivos, supieran que el precioso Delta y el fuego sagrado estaban asegurados, ellos no estaban menos en la más cruel situación entre las manos profanas que los trataban de una manera bárbara; mientras tanto los hijos de Misraim que eran parte del ejército victorioso, se ocuparon secretamente de socorrer a sus HH.., como verdaderos masones, sin pensar en el peligro inminente al cual ellos se exponían.
Nuestros juramentos ante todo, decían ellos; porque nuestro deber a todos es y será siempre el de volar a este grito: ¡A mí los hijos de la viuda!. Las tradiciones de nuestra orden abundan en gestos de heroísmo y de generosidad de muchos de nuestros PP.. que prefirieron sucumbir bajo los pies de los tormentos, antes de ser perjuros. El vidente Jeremías que había obtenido permanecer en la triste y lamentable Jerusalén con Baruch, su discípulo, y todos aquellos que eran los más infelices de la nación, aunque hundidos en la más profunda aflicción por la destrucción de esta ciudad célebre, y por la suerte de sus hermanos, se reunían nocturnamente y en secreto sobre los despojos del augusto templo, e imploraban la misericordia de Dios para liberar a su pueblo y restablecer su santa morada. Es en este período deplorable que los habitantes del gran y soberbio V.. de Tiro, que desde la época de Hiram y de Salomón, marchaban de común acuerdo con aquellos de Jerusalén, contribuyeron tanto para la erección del augusto templo del Eterno, y que poco tiempo después ellos se alegraron de su ruina y de la decadencia del pueblo de Dios, su vecino y su aliado, en lugar de tomar parte de sus aflicciones.
Los iniciados de esta ciudad, al relato de esta novedad afligente, rasgaron sus vestiduras, se prosternaron con la cara contra la tierra, se cubrieron de cenizas e imploraron al Todo Poderoso divino para que se digne conservar el resto de estos infelices HH.. en esta situación, ellos decían con una voz demudada a los orgullosos y opulentos Tirios: lloren, lloren, insensatos! En lugar de regocijarse, lloren la triste suerte de sus semejantes, de un pueblo que tanto a contribuido a vuestro triunfo, y si vuestros corazones endurecidos no conocen la piedad, al menos dirijan oraciones al Motor de todas las cosas, para que los preserve de un tal desastre!
Poco tiempo después, Nabucodonosor vino a destruir las murallas de Tiro, y luego de un asedio de trece años, la sometió y le hizo sufrir la misma suerte que a la infeliz Jerusalén. Durante esta largo sitio, nuestros PP.. previendo la suerte que estaba reservada a Tiro y sus habitantes, munidos de todo aquello que era de más precioso en el santuario de este gran V.. y aprovechando una noche oscura, se embarcaron con sus familias y fueron a refugiarse a la isla más vecina.
Nuestra orden venerada tuvo también tribulaciones en todos los V.. de la tierra antigua de Misraim. Nabucodonosor, luego de haber terminado sus operaciones militares en Fenicia, lleva sus pasos a Egipto, conquista este país, y por un pacto, lo hizo tributario.
Mientras tanto los pacíficos trabajos de nuestra institución no fueron interrumpidos.