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DE LA ORDEN MASÓNICA DE MISRAIM Desde su creación hasta nuestros días, de su antigüedad, de sus luchas y de su progresoOficial del Estado Mayor de la Armada Antigua, Por
MARC BEDARRIDE
Primer Gran Conservador de la Orden Masónica de Misraim para Francia,
Gran Dignatario de las Potencias Supremas de dicha Orden en diversos Reinos extranjeros,
Poderoso Gran Comendador de los Caballeros Defensores de la Masonería y poseedor de todos los Ritos
Traducida del idioma francés por el H.'. FIDUCIUS
ESTACION 04
CUARTA ESTACIÓN
En el año del mundo 1930, el sabio Djemschid, Gran Comandante, hijo del célebre Patriarca Virenghham, a su regreso de los Valles de Caldea y de Saba, fue a establecerse en los Valles contiguos a aquellos que lo habían visto nacer. Acompañado de muchos de sus discípulos y contemporáneos el fundó la famosa V.’. de Persépolis y eleva templos soberbios a la gloria del motor de todas las cosas, para enseñar a poner en práctica la sana y bella doctrina de Misraim, Este célebre Patriarca no tardó en tener un gran número de adeptos muy distinguidos y nuestra sublime institución estuvo en gran respeto en toda Persia.Es en este período del año que el gran Zoroastro, primer discípulo del célebre Virenghham, se convirtió en S.’.G.’.C.’. de todos los VV.’. persas y que nuestra Orden fue propagada y practicada en todo su esplendor. Este sabio y elocuente P.’. hizo maravillas y se inmortalizó al punto que todos sus contemporáneos lo adoraron después de su muerte. Las tradiciones masónicas y la historia profana hicieron un brillante retrato de las virtudes, de los talentos y de los conocimientos profundos que poseía este S.’.G.’.C.’.
En esta época, el célebre Yao fue S.’.G.’.C.’. de todos los VV.’. de la China; él se hizo inmortal por sus virtudes, sus talentos y sus altos conocimientos en nuestra arte. Luego del fin de su brillante carrera el sabio y elocuente Xum le sucedió en estos grados y dignidades.
El año del mundo 1932 el célebre Schanchoniaton fue G.’.C.’. en los VV.’. de Beryte; él hizo construir santuarios en estos lugares que igualaban en magnificencia y en riqueza a aquellos de los otros países.
El año del mundo 1934, Hebert, hijo de Salé y nieto del gran y célebre Arphaxar, fue G.’. C.’. del V.’. de Aram, en Caldea, él tuvo dos hijos que fueron masones muy distinguidos. Phaleg, su primer hijo, devino G.’.C.’. del famoso V.’. de Babilonia donde la orden estaba en gran veneración. Jectam, su hermano, fue G.’.C.’. de los VV.’. y montes de Messa y Sephar; él tuvo trece hijos que se hicieron célebres.
Es de Hebert que desciende el pueblo de Dios y que deriva la lengua Hebraica.
El año del mundo 2000, el P.’. Tharé, fue G.’. C.’. en el V.’. de Ur; él marcha sobre las trazas de sus predecesores, y la orden prospera bajo su dirección. Sus discípulos fueron masones muy remarcables que se expandieron en diversos VV.’.
El año del mundo 2017, el P.’. Melchizedec, G.’.C.’. embelleció el V.’. de Juboeus, que el renombró Salem y que enseguida se denominó Jerusalén, tan célebre en la historia por la santidad del templo de Dios y los eventos que se han cumplido y realizado. Este piadoso G.’.C.’. escoltado por sus discípulos, se dirigía en las épocas marcadas y a la hora en que el astro benefactor que vivifica la naturaleza estaba en la mitad de su curso, sobre la plataforma de la montaña sagrada llamada después Sión.
Allí, luego de haberse prosternado y haber dirigido fervientes plegarias al Eterno, él desarrollaba en presencia de sus discípulos la pura doctrina de Misraim, y les enseñaba la práctica de todas las virtudes que emanan de la Divinidad, y que son la base de nuestra Institución. Estas piadosas lecciones, descartadas por el mundo profano, terminadas. Este digno y venerable decano de la orden celebraba el banquete de la sabiduría, donde los alimentos estaban compuestos de tartas del más puro trigo, de leche, de frutos y de néctar para beber que cada P.’. aportaba a estas reuniones.
Tras la bendición de los materiales, la celebración de los saludos y terminada la masticación, a la señal del decano, los PP.’. se ponían de pie y al orden, los ojos fijos en el firmamento, luego se inclinaban respetuosamente por tres veces, dirigiendo una humilde plegaria al motor de todas las cosas para agradecerle el haberles permitido reunirse en este día solemne; el triple beso de la paz circulaba como la prenda sagrada de la alianza eterna que une a los hijos de la gran familia, luego cada uno se retiraba al seno de su morada para meditar y profundizar las sabias y eruditas lecciones que ellos habían recibido para dar las explicaciones en la próxima reunión.
En el año del mundo 2095, Abraham, el sabio Abraham, hijo y primer discípulo del P.’.Tharé, luego de haber viajado y conferenciado con los decanos de la orden del V.’. de Saba, aquellos de Canaán y de Egipto, sobre los secretos de la naturaleza, y haber reunido y formado un gran número de discípulos en los lugares donde él había visitado, fue a morar en el V.’. de Membré donde él estableció la sede de su potencia. Este sabio G.’. C.’. hizo prosperar nuestra institución en estos países; estos discípulos se hicieron famosos, y particularmente su hijo Isaac, que a su turno devino G.’. C.’. El P.’. Abraham se inmortalizó por su sabiduría y sus altas luces.
El año del mundo 2275, Jacob, el sabio y virtuoso Jacob G.’. C.’. para el V.’. de Membré, hizo prosperar nuestros trabajos por los altos conocimientos que él poseía. Él tuvo un gran número de discípulos que se hicieron célebres, su hijo José aunque el más joven, prometía para la institución un masón de los más esclarecidos, al punto que por sus adivinaciones y el amor que el P.’. Jacob le llevaba, excitó los celos de sus hermanos que resolvieron perderlo y que pusieron este infame proyecto en ejecución.
El P.’. Jacob, aunque abrumado de tristeza y de dolor por la pérdida que él había sufrido, no hizo menos que florecer la orden en este país.
En el año del mundo 2277, Putiphar fue G.’.C.’. de la Orden en el V.’. de Heliópolis, tan famoso en la historia; este venerable P.’. hizo construir templos a la gloria del gran Jehovah, a semejanza de otros VV.’. célebres de los cuales se ha hecho mención precedentemente. Él tuvo un gran número de discípulos que fueron iniciados profundos en la ciencia masónica, y ellos secundaron poderosamente a este digno decano de la orden, que los había instruido. Así, nuestra institución floreció bajo la dirección de un tan gran maestro y las iniciaciones de Heliópolis igualaron en todo a aquellas de Memphis y de Tebas.
El sabio Putiphar, siempre animado por el bien de la orden, instruyó a su hija Asseneth en los principios de nuestra adopción. Esta joven lobatona recomendable por sus virtudes y sus talentos, aprovechando las lecciones de su digno padre, eligió a doce de sus compañeras, hijas de nuestros PP.’. más distinguidos. Retiradas en un lugar secreto que les había sido asignado, separadas del mundo profano, ellas se dedicaron enteramente al estudio de las ciencias más ocultas, al punto que ellas se convirtieron en masonas muy esclarecidas y grandes maestras distinguidas; estas dignas hermanas no salían de su retiro más que en las grandes solemnidades: entonces ellas salían revestidas con hábitos sacerdotales, resplandecientes de oro y azur, y dirigían sus pasos hacia el templo de Misraim, estando a la cabeza la modesta Asseneth, este ángel de bondad, para celebrar las fiestas de la orden, y dirigir fervientes plegarias al Todo-Poderoso, mientras que estas Ill.’. masonas entonaban himnos ante el altar de la verdad, los PP.’. decanos de la orden alimentaban el fuego sagrado cuyo perfume se elevaba ondulante, justo al pie del trono del Eterno. Así el Todo-Poderoso, que vigila siempre sobre aquellos que practican su santa ley, reservó a Asseneth la felicidad más perfecta.
José, este célebre P.’. liberado por la voluntad divina del peligro inminente en el cual sus hermanos lo habían colocado. Lo hizo conducir a la tierra de Misraim por los Ismaelitas y vendido a Putiphar, jefe de la milicia del Faraón (que no se debe confundir con Putiphar G.’. C.’. de Heliópolis); José se hizo distinguir por sus talentos y su conducta que, en el año del mundo 2286, Putiphar lo declara intendente de su casa y le otorga toda su confianza; pero las pruebas que el Eterno había reservado al casto José no habían todavía llegado a su término. Le restaban a él tribulaciones a soportar para salir victorioso del crisol de la purificación y reaparecer sobre la escena del mundo con más resplandor. Acusado de infidelidad por la esposa de su amo, que él había rechazado las culpables proposiciones, él fue inmediatamente hundido en un calabozo afrentoso donde, aunque inocente, él soportó las privaciones de todo género sugeridas por el odio y la calumnia de aquella que quería perderlo; pero el Eterno que vigila siempre sobre él, lo sacó de ese lugar de tristeza y de horror para colocarlo en el destino de la grandeza.
Este sabio G.’.C.’. reintegrado en sus funciones como intendente de todos los bienes del Faraón, y controlando después él, hizo una visita en todos los VV.’. de Egipto para asegurarse de la regularidad de los trabajos y saber por él mismo si los estatutos generales eran religiosamente observados y las obras de beneficencia fielmente cumplidas según nuestros dogmas.
Llegado a Heliópolis, en le época de la solemnidad del despertar de la naturaleza , él observó a la modesta Asseneth que presidía esta solemnidad, él se enamoró, y luego de todas las formalidades queridas en semejante circunstancia, él obtuvo su mano y devino su esposo.
Él tuvo dos hijos, Efraín y Manasés, que marcharon sobre sus rastros y que por sus virtudes, su sabiduría y sus profundos conocimientos masónicos, vinieron a ser GG.’. MM.’. muy esclarecidos.
José contribuyó mucho al esplendor de nuestra institución, perdonando a sus hermanos, y llevando cerca de él a su padre y a los suyos y los puso por orden del Faraón, en posesión de la tierra de Gessen. Luego de una larga y brillante carrera, este G.’. C.’. se durmió con sus padres llevándose los pesares y la veneración de los pueblos de esta gran país.
Pero volvamos al santo P.’. Jacob, que fija la sede de su potencia suprema en el V.’. de Ramasés; secundado por sus numerosos hijos que se distinguieron en el arte sublime que nosotros profesamos, él propagó nuestra doctrina, y sus hijos se hicieron también GG.’. MM.’. en los VV.’. respectivos que se les había asignado.
Durante un lapso de tiempo, esta venerable familia gozó de la más pura felicidad en el seno de la paz y de la tranquilidad; protegida por el Todo Poderoso, ella se multiplica al punto que ella se torna una nación pujante, excitando así el celo y el odio de una parte de los pueblos de este país; sin embargo ella atraviesa además una larga serie de años en sus posesiones, a pesar de todas las tribulaciones que los hombres de las tinieblas les suscitaron. Lamentablemente para ella la hora de la persecución llega, y el Faraón que lo temía, emitió un edicto que prescribía que todos los niños que nacieran, a partir del presente, serían masacrados.
Al conocerse este edicto, tan inhumano como infame, los hijos de Israel y de Misraim rasgaron sus vestiduras, se lanzaron en el polvo y dirigieron fervientes plegarias al Eterno para que se digne liberarlos de sus enemigos.
Es en estos tiempos desastrosos que el P.’. Amram, hijo de Levi, tuvo un nuevo niño. Antes que verlo perecer, su madre, sin duda inspirada por el Muy Alto, lo puso en una cuna cubierta de betún y lo expuso a las aguas del Nilo; pero el Eterno que vigilaba sobre este niño reservado a altos destinos, le hizo percibir a la Ill.’. Termutis, hija del Faraón, que había ido para bañarse en el río. Ella hizo que se lo retirara al instante y lo confió a los cuidados de su propia madre sin saberlo, y lo hizo llamar Moisés que significa salvado de las aguas.
Cuando Moisés alcanzó cierta edad, se volvió a la hija del Faraón, su salvadora y su protectora, que lo hizo elevar a la corte de su padre; su educación fue confiada a los habitantes de las Pirámides. Bajo estos dignos PP.’. este niño hizo tales progresos que llegó bien pronto a la dignidad de Gran Maestro. Él visitó el V.’. de Saba, conversa con sus sabios, viaja por aquellos de Tebas y de Heliópolis, y por todas partes finalmente los decanos de nuestra institución quedaron maravillados de sus altas luces.
En el año del mundo 2426, Jethro dijo Raquel fue G.’. C.’. en los V.’. de los Madianitas. Él levanta templos al gran Jehová para propagar la sana doctrina de Misraim, hizo un gran número de prosélitos que vinieron a ser todos excelentes masones.
El P.’. Cécrops G.’. C.’., Egipcio, luego de haber recorrido diversos VV.’. se dirigió hacia aquellos del Ática (Grecia) en el año del mundo 2427. Él agrandó y embelleció la célebre ciudad de Atenas, hizo construir templos a la gloria del Todo Poderoso, alimenta el fuego sagrado y esparce la luz en sus países. Sus prosélitos fueron masones muy esclarecidos; ellos se esparcieron luego en las diversas regiones de Europa y propagaron a su turno nuestra institución.
El año del mundo 2466 Aarón, el P.’. Aarón, hermano del célebre Moisés, se hizo notar por su sabiduría y fue promovido a la dignidad de Gran Maestro en el V.’. de Ramesés en la tierra de Gessen.
El año del mundo 2473, el sabio y profundo legislador Moisés, obligado a huir de Egipto a causa de un duelo que tuvo con un Egipcio que murió, lleva sus pasos hacia los VV.’. de los Madianitas, y por un hecho de la Providencia él fue reconocido por Jethro que lo recibió fraternalmente en su casa, le ruega a permanecer con él, le ofrece su hija en matrimonio y la dirección de sus numerosas tropillas; Moisés aunque elevado en grandeza, habiendo ocupado sitios de la más alta distinción entre los ejércitos del Faraón, era simple y resignado a todo. Él acepta el ofrecimiento del Ill.’. Jethro y se convierte en el esposo de la modesta, sabia y prudente Syfora. Ocupado sin cesar en las tribulaciones que pesaban sobre los hijos de Israel, él dirigía cada día fervientes plegarias al Dios de sus padres para que se digne liberarlos de la servidumbre de sus enemigos. Este P.’. tuvo dos hijos que él eleva en nuestra doctrina; pronto volveremos sobre el relato de este gran hombre.
El año del mundo 2474, el Ill.’. Beda del V.’. de Ramasés, luego de haber visitado la Caldea se dirigió al V.’. de Saba; allá, el conferencia con los sabios PP.’. de este país que, habiendo reconocido en él todas las cualidades y el saber exigido por nuestros dogmas, lo elevaron a la eminente dignidad de G.’. M.’., Grado Noventa y último de la Orden; inmediatamente luego él regresa al seno de su familia, donde él recibió las felicitaciones de los decanos de la institución, que fueron plenamente satisfechos de las luces y de los conocimientos que él había adquirido en estos viajes.
El año del mundo 2512, Dardanus, el digno P.’. Dardanus, G.’. C.’. de los V.’. de la Frigia, fundó la famosa ciudad de Troya, tan conocida en la historia, donde él estableció la sede de su potencia suprema. A semejanza de nuestros PP.’. de las Pirámides, él hizo construir un templo subterráneo, inaccesible a los profanos, imponente y magnífico. Sus discípulos se expandieron en diversos lugares, donde ellos llevaron la luz.
En fin, el sabio Dardanus hizo florecer nuestra institución en su región y se inmortaliza. Mientras que el eco de los malletes de nuestros PP.’. repicaban de oriente a occidente, de norte a sur, en las regiones de Caldea, de Egipto, de Etiopía, de las Indias, de la Persia, de la China, de la Grecia y de la Frigia, el reloj del tiempo marcaba el semicírculo en todos los VV.’. y nuestros PP.’. delegados viajaban sobre diversos puntos del triángulo, para alumbrar el fuego sagrado y propagar la sana doctrina de Misraim. Es así que nuestra antigua institución, tan fuerte por su unidad, tan imponente por su conjunto, tan potente por sus principios. Tan admirable por la regularidad de sus trabajos, tan útil por sus efectos y tan venerable por la pureza de su moral, la santidad de su doctrina se ha aclimatado casi sobre todos los puntos de la esfera conocida, y ha llegado justo a nuestros días en su pureza primitiva.